Humedad en el baño: una rutina sencilla
Actúa después de cada uso
Después de una ducha o baño, retirar el agua de las superficies que puedas secar y facilitar la ventilación ayuda a que la estancia recupere su uso habitual. Mantén libre la salida de aire y revisa que los textiles no permanezcan húmedos innecesariamente.
Cuándo comparar alternativas
Si la humedad persiste pese a una rutina adecuada, anota las características de la estancia y consulta los criterios de comparación. Así evitarás decidir por promesas o etiquetas sin contexto.
